martes, 24 de noviembre de 2015

Cercanía

La gente muere todos los días y eso nunca me lo hizo menos trágico. Hay guerras ridículas en todo el mundo que no sólo son ridículas por el hecho de existir sino porque sus motivos intentan demostrar que el músculo puede vencer a la razón, y aun mas, que la falta de razón es lo que mueve ese músculo. Parece que la inteligencia nos hizo volver a la caverna, eso me parece ridículo, pero parece que es, y se torna triste.
Hace unos días París fue golpeada por la violencia y nos entristecimos al mismo tiempo que hubo gente que se enojaba por no hacerlo por lo que pasaba en otras partes del mundo. Nuestra sensibilidad se moviliza por lo más cercano y seguramente las muertes y desapariciones del narcotráfico en México no se viven tan fuerte en Japón, si es que se enteran.
Todo esto que digo no tiene que ver con los atentados en Europa, Asia o África, no vengo a plantear una moral de buenos y malos. Hoy murió un chico que yo conocía y que tenía mi edad, y su muerte me afecta muchísimo más que cientos de muertes en otros lugares. Y me afecta justamente por la cercanía. No era un amigo muy cercano pero mi cercanía con él está por encima de todas las víctimas de Fukushima, del terremoto de Haiti o el tsunami indonesia.
Ojalá alguna vez la cercanía ser mundial.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Encierro

No sabía desde cuando se encontraba encerrado pero hacía tanto que no recordaba nada anterior. Cuando tuvo conciencia notó que estaba desnudo, solo y en la oscuridad. Se tomó unos minutos para reconocer el lugar que era de escasas dimensiones pero lo suficientemente cómodo, así que no se preocupó por eso, la temperatura era agradable y lo agradecía sobre todo porque estaba desnudo, y la oscuridad le daba una privacidad que compensaba su desnudes.
No sabía porque lo tenían en ese encierro y por mucho que intentaba recordar no lo conseguía, dedujo que padecía algún tipo de amnesia. Afuera se escuchaban sonidos  y voces apagadas, posiblemente de otras personas en su misma condición, pero no podía saberlo ya que nadie lo escuchaba.
Los días fueron pasando pero, al estar a oscuras, no podía saber exactamente cuantos, tal vez habían sido meses o unas pocas semanas, y con el paso del tiempo se fue acostumbrando a su encierro, como el ser humano se acostumbra a casi todo. Trataba de encontrar el lado positivo a su situación pues, después de todo, estaba cómodo, no pasaba hambre ni frío y con eso se conformaba. Pero un día todo cambió y fue arrancado de esa comodidad, dejó ese mundo oscuro y la falta de costumbre al mundo exterior y su luminosidad lo deslumbró y cerró fuerte sus ojos. Después, mientas alguien lo sostenía, escuchó una voz fuerte y clara que decía: Felicidades señora, es un varón.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Te fuiste

Te fuiste el fin de semana lejos de la ciudad a despejarte de las presiones del trabajo y las exigencias de la vida cotidiana y no lo conseguiste.
Te fuiste de tu trabajo en busca de otro mejor, porque los reclamos de tu jefe te estaban haciendo la vida imposible, y en el nuevo trabajo encontraste lo mismo de lo que te estabas alejando.
Te fuiste de la cuidad porque la locura de la gente no te dejaba vivir con la tranquilidad que te hacía falta, y en un pequeño pueblo te diste cuenta que la gente está loca en todos lados.
Te fuiste de tu fe a otra, luego a otra y a muchas más, siempre buscando la paz que no encontrabas. Y te diste cuenta que ninguna te ayudó.
Te fuiste a la India a buscar tu centro, la paz que le hacía falta a tu ser para estar en equilibrio con el mundo y tampoco la encontraste.
Te fuiste de todas partes pero llevaste el problema contigo. Ahora sólo te queda ir al lugar que haz evitado ir todo este tipo: hacia ti mismo.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Elegiste mal

Podrías ser hermosa pero elegiste mal. Te dejaste convencer de que la belleza se encontraba en tu exterior. Te convencieron de una manera sutil, casi sin que te des cuenta. Si te pregunto, seguro me dirías que la belleza que importa está en el interior, porque es una frase que has escuchado hasta el cansancio y la repites pues es políticamente correcto, pero la verdad es que no lo crees. Esta misma frase la has visto por ejemplo sobreimpresa en imágenes de mujeres bellas, por fuera. Por eso, lo que te quedó fue la imagen y no las palabras, porque tampoco te explicaron como ser bella por dentro, pero si te mostraron como serlo por fuera.
Elegiste mal, porque te dejaron pocas alternativas para elegir. En todo lo que has consumido te mostraron que la belleza que importa es la que se puede apreciar con un golpe de vista. Te han acostumbrado a que la felicidad y el éxito van de la mano de esa belleza y no de la otra. Y una vez que te convencieron, te empezaron a vender las forma de conseguirla, y la compraste pensando que estabas comprando otra cosa. Te estafaron y dejaste que lo hagan.
Elegiste mal, porque te olvidaste de pensar por vos misma y permitiste que lo hagan por vos porque era más cómodo. Mientras repetías que la belleza que importa es la de adentro compraste la otra, la que se extingue en unos minutos, la que sí se vende. La belleza interior, esa que pregonas pero olvidas, no está a la venta, se cultiva con cada cosa que aprendes, con cada pensamiento propio que haces nacer, lleva un tiempo y un esfuerzo que nunca estuviste dispuesta a invertir. Fuiste cómplice de la estafa.
Elegiste mal pero eso ya no importa, hoy como cualquier día, puedes empezar a elegir bien. Eso depende de vos, y no se vende en ninguna parte.

martes, 8 de septiembre de 2015

Tire y empuje

Hay día que debo respirar muy hondo y contar hasta un millón por lo menos para no explotar ante la estupidez de la gente, de la gran mayoría para ser justos ya que hay pequeñas excepciones. Tal vez tengo mucha mala suerte al encontrármelos a diario o quizá ni siquiera haya forma de evitarlos a todos. Estoy seguro que esas personas, si se las coloca en un extremo de un largo pasillo interrumpido con puertas que digan con letras claras “tire” o “empuje” según corresponda, se morirían de hambre antes de cruzar la décima.
Estos seres están en todos los estratos de la sociedad, dispersos en los cargos menos relevantes o más encumbrados, son perezosos mentales que se complacen mirando desde sus vacías cuencas esa pantalla que les dice que hacer y, valga la paradoja, en que pensar cada día de sus vidas. Quizá ese es el futuro que nos espera y debamos acostumbrarnos a más puertas inteligentes donde ya no sea necesaria la odisea intelectual de distinguir entre tire y empuje.

lunes, 10 de agosto de 2015

Olores, recuerdos y plaza

Los olores tienen esa irresponsabilidad de hacernos viajar en el tiempo a través de nuestra historia cuando menos lo esperamos. Nos toma de sorpresa y nunca estamos preparados. Hoy el pasado llegó en forma de humo y un recuerdo lo asaltó haciéndolo sentirse vulnerable y triste como siempre, pues sabe que los recuerdos si son felices guardan la tristeza de hoy ser solo un pasado irrepetible y los recuerdos triste se le hacen carne en el presente y revive angustias pensaba olvidadas. Es torpe para vivir la felicidad por eso su alma se aferra fácilmente a la tristeza que, paradójicamente, hace que se sienta mejor.
Puede parecer una actitud adolescente, que tendría que madurar, salir los domingos al sol y ser feliz con el regalo de la vida, pero no le sale por más que algunas veces lo intenta. Esos son sus domingos de plaza. Cuando la tarde empieza camina hasta la plaza de su barrio a intentar disfrutar el día como dicen que se debe. Pero su mirada vuela hacia la gente y sólo puede pensar en lo efímero y trivial que luce todo. Las parejas felices, los niños jugando o los ancianos conversando, todo le parece una impostura, una realidad orquestada, sobre todo ese sol brillante que es testigo de lo mismo que él pero que parece ver todo al revés.
Entonces enciende un cigarrillo y deja que el humo desdibuje el paisaje por un momento haciendo que esa realidad tenga más sentido para él. El olor del cigarrillo le trae muchas imágenes. Las más recurrentes son nocturnas, invernales y solitarias, pero hay otras de largas charlas olvidadas con amigos que se han perdido en el pasado como su juventud.
Muchas veces se pierde en esos recuerdos y así pasa las horas. Otras veces se queda observando a las personas y sintiendo tristeza por quienes viven el presente sin ser conscientes de su finitud, sin notar que esa tarde de sol se convertirá en un recuerdo si ya no lo es, o se perderá en el frío del olvido, y que incluso el recuerdo más atesorado será bruma sobre el mar de la memoria. Pero también trata de encontrar esas miradas que conoce y que siente hermanadas con la suya. La mirada de quien sabe que está actuando un recuerdo, y así suele descubrir plásticas sonrisas que maquillan rostros melancólicos.
Siempre se queda en la plaza a esperar que se oculte el astro rey que da un tono artificial a todo. De a poco la gente se va yendo y la plaza se queda vacía. El paisaje cambia y los bancos se quedan mudos, se puede ver algún grupo de amigos compartiendo humo y cerveza, tal vez una pareja discutiendo bajo la tímida luz de algún farol, y en un banco oscuro él, con su rostro iluminado ocasionalmente por la brasa de su cigarrillo.
Le agrada el paisaje sombrío y el silencio que sólo es interrumpido cada tanto por alguna sirena o gritos ininteligibles a la distancia, entonces respira hondo y comprueba que el mundo huele como debe. Por eso en noches como esas siente que el afuera está en resonancia con su interior, y con una media sonrisa, que cree más sincera que todas las risas que inundaron la plaza más temprano, se levanta de su banco y vuelve despacio de hasta su casa.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Paraíso robado

Mi alma se ha encallecido con los años, como nos termina pasando a todos. Nos acostumbramos a ser conscientes que el mundo está lleno de sufrimiento y que somos impotentes ante eso. Nuestros mecanismos de defensa nos hacen no pensar en cada mirada llena de tristeza que se nos ha clavado en el alma, y nos olvidamos que cada una de ellas son consecuencia del accionar de otra persona. Cuando veo sufrir a un niño mi encallecida alma se hace permeable a ese dolor y me quiebro, no lo soporto, porque siento que en cada niño que sufre hay mucho más que lo que se ve, hay un arrebato de algo invaluable. A ese futuro hombre le están robando el paraíso de la infancia, ese lugar en nuestra historia personal que debe estar lleno de abrazos, juegos y despreocupaciones. Es un derecho que los adultos debemos preservar como el tesoro que es.
En la infancia está esa mente inquieta que descubre el mundo mientras se descubre a si misma y esa maravilla es irrepetible. Donde hay un niño triste, un niño que se ha desilusionado del mundo antes de tiempo, está la peor de las injusticias. Cuando alguien me cuenta de su triste infancia mi mirada se nubla, mi garganta se cierra por la angustia y solo puede abrazarlo, como intentando abrazar a ese niño que ya no es y que nunca más será.
A pesar de los cayos de mi alma no puedo dejar de ser frágil ante una infancia perdida y, si alguna puedo, será mejor que muera pues estaré fallando como ser humano.

miércoles, 22 de julio de 2015

Álbum de figuritas

Pasa que te han contado que la felicidad era completar las figuritas de un álbum y te avocaste a esa tarea con todas tus energías. No era fácil, pero lo conseguiste, y ahora que lo conseguiste no te sientes feliz. Deberías ¿no? ¿Si no de que sirve completar el álbum? Este es el momento de pensar en quien te dio ese es álbum, ahí sabrás quien estaría feliz ahora que lo completaste.
Haz completado un álbum que no te pertenece por eso no sientes la satisfacción de haber pegado la última figurita. ¿Y ahora qué? ¡Haz tu álbum de figuritas! Complétalo cuando puedas y siéntete bien por conseguir tus logros, no los de otros. Sólo tu puedes medir realmente la completitud del álbum, sólo tu puedes ver que tiene y que le falta a ase álbum de figuritas.

martes, 7 de julio de 2015

Listas

A la gente le gusta armar listas, y una que todos alguna vez hicimos es sobre las características que debería tener nuestra pareja ideal, y terminamos armando un monstruo inexistente, una deidad inalcanzable que puede llegar a frustrarnos con su supuesta perfección. A mi siempre me atrajo la idea de hacer una lista de las cosas que detestamos en una persona, crear a la persona más despreciable que podamos imaginar. Alguna vez me embarqué en esa práctica y lo más raro es que pude encontrar quien tenía casi todos los puntos de la lista. Por lo visto, ser desagradable es mucho más fácil. Con lo años nos volvimos a encontrar y pude comprobar que en los años que no nos vimos se encargó de completar los puntos que faltaban en aquella lista.

lunes, 22 de junio de 2015

Terrenos áridos y fértiles

No pretendas que todos comprendan lo que dices, sobre todo si se aparta de las frases hechas y las ideas preconcebidas. Esto va más allá de lo bien que te expreses o que tan simples sean las palabras que uses. Por eso, no expliques demasiado pero hazlo de la mejor manera que puedas. Si sientes la necesidad de ser más claro, hazlo, exprésate mejor, pero no malgaste tiempo y energía con quien ya decidió que te malinterpretará o que se te opondrá sin importar cuanto digas. Para quien te entendió, lo que agregues poco podrá sumarle y al resto simplemente le darás más material para justificarse. Si solo te interesa que alguien esté de acuerdo contigo dile lo que quiere escuchar, eso es infalible.
Pero que esto no te desanime, que no te amedrenten las críticas, expresa tu ideas pues siempre hay alguien dispuesto a escuchar y a reflexionar antes de abrir la boca y, para el resto quedará la semilla de tu palabra que puede crecer alguna vez si ese terreno deja de ser árido. Por lo tanto, sigue dando tu opinión pero también sé un terreno fértil para las ideas ajenas, pocas cosas hay más satisfactorias.

miércoles, 17 de junio de 2015

Dejémoslo así

Ando un poco así, no sé como. Un poco triste, un poco viejo, un poco impotente. Muriendo un poco. No termino de enterarme de todo, prefiero no hablar del tema porque hablando lo hago real y prefiero que por ahora quede en ese limbo de lo que es y no es. Quiero taparme los ojos como los niños que sienten que si no los ven no son vistos. Y no quiero que la tristeza me vea, por eso me tapo la boca como los niños se tapan sus ojos. Por ahora camino en la cuerda floja de la ignorancia y el conocimiento y lo prefiero, por ahora hago equilibrio entre mi tristeza y mi ingenuidad. Por ahora hagamos que nada pasó, a nadie le hace mal, y tampoco a mi. Por eso, dejémoslo así.

domingo, 14 de junio de 2015

Paciencia

Una de las cosas más importantes que aprendí en mi vida es a tener paciencia. No se estudia, se adquiere al ponerla a prueba para que se fortalezca y crezca. Se adquiere haciendo cola en un banco para cobrar un cheque que resulta no tener fondos, haciendo dedo por horas mirando como nadie se detiene pero manteniendo la sonrisa, esperando a alguien que nunca va a llegar y no saber hasta cuando, o en un almacén parados detrás de la señora que sabe todos los chismes del barrio y quiere contarlos, y de muchas otras formas. Por eso, la paciencia vale oro, hay que cuidarla y no malgastarla en cualquier momento ni con cualquier persona.

martes, 26 de mayo de 2015

Voy a...

Voy a comprar una tele y empezar a ver los programas oficialistas u opositores, después de todo es indistinto, y a repetir todo lo que digan como una verdad y así tal vez consiga apagar del todo mis opiniones políticas. Voy a empezar a ver los programas donde solo se hable de los últimos acontecimientos de la vida de los personajes del momento y tomar una fuerte opinión sobre cada uno de los temas. Mi lectura serán exclusivamente libros de moda, no más de dos al año por supuesto, y que sean aconsejados por algún programa o el obligado diario del domingo y el resto del tiempo leeré solamente revistas sobre los personajes de moda para afianzar mis opiniones.
Voy a renunciar al pensamiento crítico y científico para sumarme a las supersticiones del momento, tomando flores de bach, hablando del aura, de las vidas pasadas, del poder del deseo, la energía positiva o cualquier banalidad espiritual que se ponga de moda para abandonarlas inmediatamente cuando dejen de estarlo y obviamente pagaré para que me hagan una carta astral para que me digan como soy y como me va a ir este año y en la vida. Al mismo tiempo, acudiré a la iglesia, templo, sinagoga o centro de culto de la religión que me hayan impuesto al nacer sin que me importe que ésta sea incompatible con las supersticiones de moda ya que hay que respetar las tradiciones.
Voy a evitar a toda costa tener una opinión propia sobre cualquier tema relevante incluyendo mi propia vida, por lo que voy a preguntar a mis amigos y entorno que tengo que hacer ante cualquier decisión que implique el mínimo esfuerzo intelectual. Por supuesto, sin olvidarme de constatar dichas decisiones con lo que dice mi carta astral y a mi tarotista de cabecera.
Por último voy a tener que hacer el esfuerzo de olvidarme del uso correcto de las palabras y de nuestro idioma sin que se me mueva un músculo de vergüenza para repetir las muletillas de moda y poder mirar con desprecio a quien usa las que pasaron de moda el semestre pasado. Cada vez que dude sobre el significado de alguna palabra evitaré a toda costa averiguarlo para ir reduciendo mi lenguaje al mínimo. Espero que con muchas horas diaria de este ejercicio, finalmente, termine olvidando incluso como se construyen correctamente las oraciones.
Millones de personas no pueden estar tan erradas, he andado por un rumbo equivocado toda mi vida y debo corregirme.

jueves, 21 de mayo de 2015

Nuevo génesis

El último suspiro de verdadera libertad lo tuvimos en Woodstock. Después de eso la mutable nación del rock pasó décadas buscando revivir aquella frescura una y otra vez, pero finalmente se rindió con la llegada del nuevo siglo. El rock ha muerto y surgido de sus cenizas cada década hasta que dejó de morir para aletargarse y envejecer. Tal vez la próxima muerte sea lo suficientemente definitiva para que el nuevo nacimiento vuelva a traer la frescura de la libertad perdida. Mientras tanto, sólo nos queda esperar y adivinar las señales del nuevo génesis.

martes, 19 de mayo de 2015

Autoimagen

La imagen que nos hacemos de nosotros siempre está apoyada en la mirada del otro, eso es inevitable pues somos ser seres sociales forjados en gran parte por nuestras interacciones. Aquel que sólo escucha elogios tiende a cegarse ante sus errores y a valorar en exceso sus obras y sus ideas. Del mismo modo, quien está agobiado por las críticas se vuelve miope ante su virtudes. Por eso, la mirada del otro trabaja como un espejo que deforma nuestra imagen y nos hace percibirnos de maneras inadecuadas. Por esto, una parte fundamental para formar nuestra autoimagen debe ser moderar el impacto de estas miradas. Solemos cometer el error de ser democráticos con estas, de ponderar igualmente cada una de ellas, y ese es el génesis de muchos de nuestros sufrimientos. Por eso es necesario ser un tirano con esas miradas, darle mucho valor a algunas y ninguno otras. Elegir, arriesgándose al error pero elegir. Cuando dejamos de elegir quedamos a la deriva de la vorágine ajena y nuestra mirada ya no nos pertenece. Tiránicamente debemos juzgar los espejos que nos reflejan y aceptar las consecuencias para ser dueños de esa imagen, debemos incluso tener el valor de romper algunos espejos para encontrar verdad que se esconde dentro de la realidad.

lunes, 27 de abril de 2015

El verdadero deseo

A veces pienso que el único deseo real es el que nos deja impotentes y no aquel que desata un plan que habremos de llevar a cabo para satisfacerlo. Es el deseo por aquello que sabemos imposible aunque nos neguemos a aceptarlo en voz alta pues el sonido de nuestra voz es capaz de destruirlo para siempre, de transformarlo en una gris nostalgia por lo que nunca fue y nunca habrá de ser. Es tan frágil como eterno, tan eterno como deseo.

miércoles, 15 de abril de 2015

Una forma de la muerte

Hace muchos años, allá por mi adolescencia, me di cuenta que no recordaba lo que había hecho la semana anterior o un mes antes. Al principio no entendí porque pero rápidamente me di cuenta que era por estar haciendo básicamente lo mismo día tras día, semana tras semana, mes tras mes. Desde ese momento empecé a tenerle miedo a la rutina por su capacidad de destruir los recuerdos y reemplazarlos con la nada misma. Tranquilamente podría haber estado en coma durante un mes y no habría diferencia alguna. Entonces entendí que la rutina es una forma de la muerte y que su mejor aliada era la conformidad. Cuando estamos inconformes nos movemos, cambiamos, nos rebelamos a la situación que vivimos para cambiarla y acomodarnos, pero cuando todo parece estar bien, nos dejamos llevar por la rutina que nos aletarga y morimos día a día. Han pasado muchos años pero nunca perdí ese miedo y gran parte de mi vida desde ese entonces ha estado marcada por esa antigua epifanía. Al caminar entre la multitud me pregunto cuantos estarán muertos sin saberlo y a veces pienso cuantas veces he muerto sin darme cuenta.

martes, 31 de marzo de 2015

Rebelarse

Algunas personas reguardan su salud mental en una cadena de mentiras de las que tienen que convencerse para mantener cierto equilibrio. Algunos siguen así, agregando autoengaños y falsedades en el camino hasta que los encuentra la muerte. Otros, un día sienten la necesidad de romper toda esa estructura para ver la verdad y se rebelan aun sabiendo que lo que se encuentren puede no ser agradable, pero que es el único camino hacia la plena libertad del espíritu.

viernes, 20 de marzo de 2015

Anestesiados

La tele está ahí, no importa que no tengas una, vas a la pizzería y hay una con las noticias o fútbol que se te importe mientras esperás la pizza, te sentás en un restaurante y hay varias puestas de tal forma que no puedas evitarlas. Antes, cuando miraba un rato las noticias, los chismeríos de la gente o lo que sea me enoja pensando "No puedo creer que...", hasta que me di cuenta que en realidad sí lo podía creer y dejé de enojarme. Ahora simplemente me entristece. ¿En algún momento dejará de entristecerme y ser volverá simple apatía? El solo hecho de pensarlo me pone mal. ¿Estarán todos ya tan anestesiados que todo parece normal?

Guerras inadecuadas

Me entristece ver la gente peleando las guerras inadecuadas, esas que no eligieron pelear sino que les fueron impuestas a partir de argumentos ajenos. Me gusta esa gente que usa su energía en pelear las batallas propias, esas que eligieron desde su más intimo ser sin preguntarle a nadie.

domingo, 1 de marzo de 2015

1024

El despertador sonó a las 7 y 47 minutos como todos los días. La hora no era un capricho, le había tomado mucho encontrar el tiempo exacto que necesitaba para levantarse, alistarse y tomar una tasa de café antes de salir de su casa a las 8 y 14 que era la hora conveniente para llegar a la parada del colectivo para ir a trabajar. Le gustaba cruzar la calle e ir por la vereda de enfrente pues tenía baldosas grandes que se ajustaban a la longitud de sus pasos a un marcha normal, 56 baldosas de largo y 4 de ancho, 224 exactamente menos las 4 que no estaban pues allí había un árbol, lo que hacían un total de 220, que es la tensión de línea y esto era perfecto pues al final de la vereda estaba el medidor de luz de la casa, cerrando una hermosa sensación en su interior. Por eso siempre lo acariciaba brevemente con el último paso. La vereda que seguía era menos satisfactoria así que trataba de no pensar en ella. Una cuadra más y llegaba a la parada del colectivo.
El caño que sostenía el cartel con el número de la línea estaba un poco suelto y se inclinaba levemente hacia adelante por eso procuraba recostarse contra él para enderezarlo mientras esperaba. Como si no importase, pero era importante para él. Algunas veces había otra persona en la parada y no podía recostarse para enderezarlo y el tiempo se le pasaba más lento. Miró la hora, eran las 8:18 y eso lo puso bien porque a veces era un minuto más o uno menos y no podía dejar de pensar en eso por un buen rato, pero hoy no, hoy era un buen día.
El colectivo no llegaba siempre a la misma hora, era una lástima, por eso tuvo que recordar recordar durante muchos meses los horarios de llegada para estimar la hora correcta a la que poner su despertador. La mayoría de las veces llegaba entre las 8:25 y 8:30, pero aun recuerda con angustia la vez que llegó 8:39, pero hoy no, hoy llegó 8:28, era un buen día.
El colectivo lo dejaba a algo más de dos cuadras de su trabajo. Al bajarse del colectivo miró la hora y luego ajustó la velocidad de su paso para llegar a la hora exacta. Las veredas de la última media cuadra eran de baldosas pequeñas, de esas donde un paso normal abarca cuatro, un paso apurado cinco y un paso relajado tres, y de acuerdo a la hora en que se había bajado del colectivo sabía como caminar, y contar las baldosas, del ultimo tramo. Justo antes de entrar volvió a mirar la hora, nueve en punto. Sonrió para adentro y miró la numeración del edificio.
Siempre le gustó que su trabajo quedase al 421 pues a él le gustaban las potencias de 2 y los número primos, y el número estaba formado por las tres primeras potencias de dos, siendo además un número primo y, como extra, la suma de sus dígitos también lo era.
Su cubículo era impecable, sin fotos ni adornos todo lo que necesitaba estaba perfectamente ordenado en sus cajones. El escritorio de su computadora estaba igual de despejado y todos los programas que necesitaba se abrían al encenderla. La silla estaba siempre regulada a la altura ideal. Nada de esto era casual. Su trabajo era básicamente administrativo, no tenía que tratar con gente en persona ni por teléfono, solo por correo electrónico. Se consideraba eficiente y lo era, había creado varios programas que le facilitaban sus tareas y nunca se atrasaba con nada. Para mucha gente sería un trabajo aburrido pero para él no lo era, lo encontraba estimulante ya que ponía en orden mucha información o investigaba la forma de crear programas que lo hagan.
A las 13:00 puntualmente iba a comer y a las 13:30 puntualmente volvía a su escritorio. La empresa le daba una hora para el almuerzo pero no lo necesitaba y no sentía ningún placer el perder media hora más solo porque podía. Las conversaciones de oficina no lo entretenían, no les encontraba sentido. Entre sus compañeros las conversaciones giraban en torno al aspecto de alguna de sus compañeras de trabajo, programas de televisión que no conocía, partidos de fútbol o logros económicos como comprar tal o cual cosa y en el trasfondo de todas ellas podía leer una competencia de niveles de testosterona que no compartía y lo aburría.
Once minutos antes de las seis de la tarde empezaba a cerrar todos los programas, respondía los últimos correos y guardaba todo para irse y salir por la puerta del trabajo exactamente a las seis de la tarde.
Sabe que volver a su casa a la hora que todo el mundo vuelve es una mala idea, los colectivos están llenos, las personas de mal humor y el tránsito muy visceral. Por eso, se va al bar de siempre y se pide una cerveza, habría tiempo de volver a casa más tranquilo más tarde. Le dieron un vaso de los que él quiere, de esos que tienen impresa la marca de una cerveza. Alguna vez le dieron otro, pero lo cambió. Según sus cálculos, los vasos de ese bar tienen unos 330 mililitros, pues tres llenos hasta el borde aun dejan algo de cerveza en la botella de un litro, pero descubrió que si lo llena hasta justo encima del dibujo de la marca son 250 mililitros, por lo tanto, la cerveza alcanza para cuatro vasos exactos, que también es una potencia de dos.
Después de la tercer cerveza vino la cuarta, una potencia de dos, lo que hacía 16 vasos exactos, otra potencia de dos. Pero ya no pensaba en nada de eso. Caminó hasta la parada del colectivo sin contar las baldosas, pensando en cosas vagas. Incluso, mientras esperaba el verde para cruzar la calle, un taxi con el número 314 estaba cerca y no pensó en el número pi, ni en Euler ni en la imposible cuadratura del círculo y se fue a su casa a escribir un relato de 1024 palabras.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Carta a un adolescente

Hola amigo,
Te escribo esta carta sin ilusiones que la leas pues sé que no es posible, tu tiempo ya pasó. De todos modos lo haré para contarte algunas cosas. Eres muy joven y sé que estás confundido, con muchas dudas sobre tu futuro y sobre tu presente que espero poder ayudar a mitigar.
Aun dudas que hacer con tu vida pues lo que “debes” y lo que “quieres” no siempre se ponen de acuerdo, lo sé. Por eso me gustaría pedirte que busques disfrutar todo lo que haces tanto en tu carrera como en tu trabajo o en todo lo que hoy veas como un deber. Pero no te prives de leer un buen libro, de dibujar, de jugar o de escribir sí esas cosas te dan placer. Sé que no es fácil encontrar el tiempo para todo pero te aseguro que siempre encontrarás el necesario.
Date el tiempo para pensar y reflexionar sobre la vida, que es lo más maravilloso que nos pasará jamás. Aunque no lo creas, en este momento tienes más tiempo del que tendrás en el futuro, así que cualquier tarde siéntate a mirar pasar el mundo y húndete en tus pensamientos. Piensa sobre todo en ti y en las personas, las que sientes cercanas y las que no, piensa incluso en ese hombre que pasa por la calle y que tal vez nunca volverás a ver. Tratando de comprender al mundo estarás conociéndote a ti mismo y el tiempo te mostrará que esa es una de las lecciones más importantes que aprender.
Si puedes ayudar a alguien, hazlo, ya que hará feliz a dos personas, a quien ayudas y a ti. Piensa en el prójimo sin olvidarte de ti mismo y nunca resientas si no te tratan igual, el placer de ser bueno es premio suficiente, te lo puedo asegurar. Algunas veces te tocará perder y sentirte traicionado, pero no lo lamentes, es parte del camino que debes emprender y eso te enseñará aun más sobre las personas que todo lo reflexionado. Sé que ser bueno tiene mala prensa pues muchos confunden bondad con sumisión, pero no te dejes engañar, la regla de ser bueno también se aplica a ti, sé bueno contigo mismo también y no tendrás de que arrepentirte.
Ten metas que alcanzar, pero sabe que la felicidad no está en cumplirlas sino en el camino que recorres. Si pones tus expectativas en el futuro y consigues satisfacerlas, te puedo asegurar que después de un tiempo, todo será igual y te sentirás decepcionado. Y si no lo consigues sentirás que has fracasado. No quiero decir que dejes de seguir tus sueños, pues ese es el combustible de la vida, sino que no te olvides de disfrutar el camino.
Así como te digo que no pongas las felicidad en el futuro, también debo decirte que no la pongas en el pasado. Pasarás situaciones dolorosas, te romperán el corazón y te traicionarán pero si te refugias en la melancolía solo te marchitarás. Date el tiempo de llorar, eso es necesario, pero el luto nunca puede ser eterno. Analizar lo sufrido nos da la experiencia así como pensar en el futuro nos da motivos para seguir. Debes saberlo, siempre es hoy.
Eres joven y muchas veces te sientes solo y piensas que no encontrarás alguien que te entienda. No debes preocuparte por eso, el mundo está lleno de gente y conocerás a muchas personas afines, pero mientras tanto hay dos cosas que debes aprender. La primera, es a no renunciar jamás a tu individualidad para conseguir la aceptación o compañía de alguien pues, si esto te da resultado al principio, al final sentirás que eres aceptado por quien no eres y estarás traicionando a la única persona que estará siempre a tu lado, tu mismo. La segunda cosas que debes aprender es a disfrutar tu soledad pues si tu compañía te incomoda no estarás cómodo con ninguna compañía. Si haces esto, las personas adecuadas para ti, amigos o pareja, te rodearán y las inadecuadas se alejarán ya que tampoco serás adecuado para ellas.
En algún momento el dolor te dará malos consejos y te dirá que te cierres al amor o a la amistad y es entendible pues de pequeños aprendemos que si el fuego quema hay que alejarse del fuego, pero las experiencias más satisfactorias de la vida las obtendrás de abrirte al amor, sea romántico o fruto de la amistad. Por eso, abraza a tus amigos, abraza a tu pareja, abraza a quien sientas que quieres abrazar. El abrazo es una de las conexiones más sinceras entre las personas.
Y hablando de personas, sé que te estás preguntando porque aun no te dije nada sobre tu familia. Sé que te ha tocado una familia que te ama y que los amas, no todos tienen esa suerte, por eso debes saber que el amor no se transmite en lo genes y que nunca debes sentirte obligado a amar a nadie solo por compartir un lazo de sangre.
Me he extendido un poco en mi carta pero sé que no te molestaría pues te gusta leer, así que como punto final me gustaría remarcar algo. No te olvides de ser tu mismo. Tu camino es único, nadie pisa tus huellas, nadie llora tus lágrimas ni ríe tus risas. Tus errores serán tuyo así como también tus aciertos. Aun te recuerdo aunque tu no puedas hacerlo. Quisiera darte esta carta pero no puedo, querido amigo adolescente que alguna vez he sido.

lunes, 2 de febrero de 2015

Vestigios de una conciencia

Se está despertando. No está seguro cuando se acostó a dormir ni donde. Lo primero que siente es una piedra apretando sus costillas y quiere mover su cuerpo hacia atrás pero no puede. No tiene fuerzas y siente que le duele todo. No se acuerda haberse caído. La piedra sigue molestando, así que intenta girar y ponerse boca arriba. Lo consigue mientras un quejido involuntario sale de su boca. Lo siguiente que siente es un fuerte golpe en su hombro izquierdo y escucha una voz que le dice algo que no alcanza a comprender, pero sabe que es una orden y que le conviene obedecer. Siente miedo aunque no sabe porque.
Sigue confundido y ahora puede sentir los golpes en su cuerpo y un feo sabor en su boca. Escucha voces y algunos cantos apagados y la sombra de un recuerdo le dice que tiene algo que hacer, algo importante. Abre sus ojos con mucho esfuerzo y tras la niebla en su mirada solo ve zapatillas sucias, ciento de zapatillas sucias caminando. Abre la boca para hablar pero solo un quejido sale de su garganta seca y se da cuenta que tiene mucha sed. Siente otro golpe y la misma voz de antes. Después oscuridad y silencio.
Se despierta nuevamente y ahora ya no está acostado, dos fuertes brazos lo sujetan por debajo de los hombros. Sus manos están en su espalda y siente un gran dolor en sus muñecas. A su boca llegan pesadas gotas y reconoció el sabor, lo había sentido antes, cuando se despertó hace ¿cuánto? No podía recordarlo. Siente frío y no entiende porque, ya que ese día se estuvo bañando en la laguna ¿o era un río? No lo sabía. Alguien tira de sus manos unidas hacia atrás y un agudo dolor llega a sus hombros. Después nada.
Ya no se escuchan las voces, solo el viento y el rumor del agua calma. Ya no quedan vestigios de su conciencia. Otra vez el agua, como muchos años atrás, serviría para lavar las culpas.

jueves, 22 de enero de 2015

Buenas y malas noticias

Te tengo una mala noticia: te han mentido, no todo se puede conseguir. La fuerza de tus deseos no son suficientes para que la realidad cambie a tu gusto y, peor aun, tu voluntad y todos tus esfuerzos mucha veces tampoco lo son. Te tengo otra mala noticia, la realidad no es justa, es arbitraria y caprichosa. La vida está llena de dificultades y, aunque cueste e incluso duela aceptarlo, algunas son infranqueables. Hay pérdidas irreversibles y futuros imposibles, y la negación de esto es peor que las consecuencias de abrir los ojos al mundo.
Pero no te angusties, también te tengo una buena noticia: no todo se puede conseguir. En un mundo en el que todo fuese posible no existirían los sueños o los deseos, o existirían tan brevemente que serían irrelevantes. No existirían las personas que luchan por mejorar el mundo pues este ya sería perfecto. Como te dije, muchas veces todo lo que hacemos no sirve para cambiar la realidad, pero esto quiere decir que algunas veces sí sirve. Y ahí aparece la esperanza, un hermoso tesoro propio del ser humano sin el cual todos estaríamos en un eterno letargo caminando hacia la muerte.