Mi alma se ha encallecido con los años, como nos termina pasando a todos. Nos acostumbramos a ser conscientes que el mundo está lleno de sufrimiento y que somos impotentes ante eso. Nuestros mecanismos de defensa nos hacen no pensar en cada mirada llena de tristeza que se nos ha clavado en el alma, y nos olvidamos que cada una de ellas son consecuencia del accionar de otra persona. Cuando veo sufrir a un niño mi encallecida alma se hace permeable a ese dolor y me quiebro, no lo soporto, porque siento que en cada niño que sufre hay mucho más que lo que se ve, hay un arrebato de algo invaluable. A ese futuro hombre le están robando el paraíso de la infancia, ese lugar en nuestra historia personal que debe estar lleno de abrazos, juegos y despreocupaciones. Es un derecho que los adultos debemos preservar como el tesoro que es.
En la infancia está esa mente inquieta que descubre el mundo mientras se descubre a si misma y esa maravilla es irrepetible. Donde hay un niño triste, un niño que se ha desilusionado del mundo antes de tiempo, está la peor de las injusticias. Cuando alguien me cuenta de su triste infancia mi mirada se nubla, mi garganta se cierra por la angustia y solo puede abrazarlo, como intentando abrazar a ese niño que ya no es y que nunca más será.
A pesar de los cayos de mi alma no puedo dejar de ser frágil ante una infancia perdida y, si alguna puedo, será mejor que muera pues estaré fallando como ser humano.
En la infancia está esa mente inquieta que descubre el mundo mientras se descubre a si misma y esa maravilla es irrepetible. Donde hay un niño triste, un niño que se ha desilusionado del mundo antes de tiempo, está la peor de las injusticias. Cuando alguien me cuenta de su triste infancia mi mirada se nubla, mi garganta se cierra por la angustia y solo puede abrazarlo, como intentando abrazar a ese niño que ya no es y que nunca más será.
A pesar de los cayos de mi alma no puedo dejar de ser frágil ante una infancia perdida y, si alguna puedo, será mejor que muera pues estaré fallando como ser humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario