Mis días pasan en soledad y en silencio, pero es un silencio mentiroso. No es como el de aquellos monjes que tomaban un voto de silencio pero escribían las cosas que querían decir, eso no es callarse, solo suprimir la verbalización y hablar de otra forma. Hay otros silencios que supongo que deben conocer, son silencios llenos de palabras peor vacíos de ideas. Son silencios que hacen mucho ruido y no dicen nada. Son las 24 horas hablando del deporte del país y de los amoríos de personas que no tienen nada que decir. Mi silencio es mentiroso porque me dejan hablar, pero sólo de lo que sea correcto. Nadie me censura, puedo decir lo que pienso, pero si no pienso como debo pensar, soy castigado. No por el estado, no por un estado, sino por es statu quo. Todo puede ser tachado de incorrecto, no importa el porqué, solo importa la cantidad e influencia de gente que lo diga. Quizá no parezca tan grave, nadie se ha muerto por quedarse callado, ¿nadie se ha muerto por quedarse callado? Quisiera tener las fuerzas para rescatar a esa señora con los ojos vendados que hora está amordazada, maniatada y secuestrada en algún oscuro sótano por los que hablan en su nombre