Luchar contra las costumbres que hemos adquirido debe ser una de las cosas más difíciles que nos toca hacer en la vida. Hemos evolucionado y sobrevivido gracias a ellas. Hoy lo podemos ver en cualquier otro animal y, no te engañes, somos animales. Sí, somos mucho más inteligentes que el resto de animales que habita la tierra pero eso no nos pone en otra categoría. Los mecanismos internos son casi iguales, repetimos lo que nos ayudó a sobrevivir hasta ahora y no nos arriesgamos a lo desconocido. Le tememos a lo desconocido como un camello le teme al hielo o un gato a un pepino.
Nuestra inteligencia nos ha llevado a romper un poco esas barreras animales solo para imponernos otras, las de la cultura. Por eso casi nadie se arriesga a romper la barrera de la comodidad para ver que hay más allá. Romperlas realmente hasta el punto en que ya no haya retorno a la antigua comodidad y solo quede la opción de crear una nueva comodidad. Y siempre el punto de equilibrio es un lugar lleno de costumbres, de hábitos a los que nos amoldamos esperando que nada lo perturbe.
En cada salto al vacío, sea una decisión propia o de las circunstancias crecemos, es como tener una vida que nunca podríamos haber tenido sin ese salto, sin esa decisión. Y creo que ganamos cuando esa decisión sale desde nuestra fuerza de voluntad rompiendo todas las costumbres.
Nuestra inteligencia nos ha llevado a romper un poco esas barreras animales solo para imponernos otras, las de la cultura. Por eso casi nadie se arriesga a romper la barrera de la comodidad para ver que hay más allá. Romperlas realmente hasta el punto en que ya no haya retorno a la antigua comodidad y solo quede la opción de crear una nueva comodidad. Y siempre el punto de equilibrio es un lugar lleno de costumbres, de hábitos a los que nos amoldamos esperando que nada lo perturbe.
En cada salto al vacío, sea una decisión propia o de las circunstancias crecemos, es como tener una vida que nunca podríamos haber tenido sin ese salto, sin esa decisión. Y creo que ganamos cuando esa decisión sale desde nuestra fuerza de voluntad rompiendo todas las costumbres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario