viernes, 19 de agosto de 2016

La otra soledad

Hace muchos años que vivo solo, o sea que de convivir conmigo mismo sé bastante. Uno de las cosas que se dicen de la gente que vive sola es que hablan mucho con ellos mismos en voz alta. Creo que esto viene de la gente que no concibe el hecho del silencio y tiene que inventarle algo a la gente que abraza la soledad y el silencio. Tal vez viene de las películas donde una escena de un hombre solo con sus pensamientos no se puede mostrar en la pantalla, por eso, tal vez el ¿Are you talking to me?
¿Cuál es la verdad sobre esto? Al menos mi verdad. Yo hablo mucho, pero como estoy solo no hace falta que lo haga en voz alta. Tengo extensos diálogos con otras personas que son yo y no lo son. Es como cuando lees un diálogo de un libro, hay una ida y vuelta, la diferencia es que acá no hay un guión.
Pero les quiero contar sobre cuando hablo en voz alta. Por ejemplo, cuando tiro un bollo de papel a la basura y lo emboco me digo ¡bien ahí! -en voz alta- Cuando lo erro, a veces digo -con la voz de un tercero- ¡después de muchos años de retiro volvió para defraudar a todos en el último minuto! O puedo decir -con la misma voz- ¡A pesar de errar ese último punto que podría extender la ventaja se retira victorioso de la cancha!
Pero no todo es ganar o perder en un partido imaginario, también se pude empatar de forma honorable o de forma deshonrosa. Hay una soledad y hay otra soledad, hay otra soledad llena de personajes e historias.
En este mundo ilimitado también se pueden relatar los fracasos y triunfos de un solitario buscando entretenerse. O escribir historias que nunca sucedieron. Pero para el solitario, lleno de imaginación, la diferencia entre lo que nunca pasó, lo que va a pasar y lo que está pasando es difusa, como la percepción de la temperatura ¿habrá algo mas cotidiano y subjetivo?
Con mis pies congelados he pisado brasas y fueron agradables a mi paso, con mi cuerpo en llamas me tiré al helado lago y lo disfruté. Las brasas no eran agradables después de cinco pasos, el lago no era agradable después de dos minutos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario