miércoles, 2 de marzo de 2016

No me voy a matar

A veces creo que odio a todo el mundo, otras veces que los amo a todos y otras tantas les tengo pena o envidia. Pero básicamente, estoy terriblemente cansado de vivir. Mi mayor enemigo vive dentro de mi y nunca deja de pensar y cuestionarme todo, y la única forma de matarlo es matarme. Tal vez en cierta forma me estoy matando con alcohol y tabaco, pero no lo creo. Matarme poco a poco no encaja con mi forma de ser o quizás sí. Últimamente mi enemigo me cuestiona continuamente.
A pesar de todo, no me voy a matar. No por mis convicciones religiosas, ya que no las tengo. Tampoco evito matarme por miedo, al contrario, creo que el suicidio es la decisión más cómoda y fácil en este momento. Tampoco decido continuar con la vida por un sentimiento altruista pensando en el sufrimiento de los que me sobrevivan, pues tarde o temprano habrá gente que me sobreviva y llore por mi muerte.
No me voy a matar por un motivo sencillo, esperar a ver lo que viene en mi futuro. Cuando no ves ni una maldita luz que alumbre tu vida, cuando todo es oscuro, lo que viene solo puede ser mejor. En la más cerrada oscuridad se pueden ver las luces más tenues. Así que voy a sacar el dedo del gatillo, abrir los ojos y esperar alguna tenue luz que se convierta en mi estrella a seguir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario